Punción seca

La punción seca es una técnica invasiva de tratamiento de los puntos gatillo miofasciales (PGM). En FISIOAZUQUECA dicha técnica la realizan fisioterapeutas formados específicamente para aplicarla y que disponen de la titulación que así lo acredita.

¿Qué es un punto gatillo miofascial?

Un PGM es una zona de contractura aislada situada dentro de una banda tensa muscular. El punto es doloroso a la compresión y al estiramiento y puede provocar dolor in situ e irradiado a una zona próxima y limitación de movimiento.

¿En qué consiste el tratamiento de estos puntos mediante punción seca?

El tratamiento se lleva a cabo introduciendo una aguja de acupuntura en el PGM. La mayoría de las veces se aplican diversos pinchazos sin extraer la aguja, tratando de conseguir respuestas de espasmo local hasta que ya no se encuentran más. El periodo de descanso entre dos sesiones de punción seca sería de mínimo una semana (en personas de avanzada edad, aumentaríamos el descanso a 10-12 días). Si tras varias sesiones de punción seca no se apreciase ninguna mejoría, el tratamiento mediante esta técnica se suspendería.

¿Qué objetivos se quieren conseguir con la aplicación de esta técnica?

El objetivo es disminuir el dolor y otros problemas derivados de los PGM y mejorar la movilidad del músculo afectado.

¿Qué alternativas hay a este tratamiento?

Los PGM pueden tratarse también manualmente con masajes, estiramientos, presiones, etc. Estas técnicas suelen combinarse con la punción seca.

¿Esta técnica tiene alguna contraindicación?

La punción seca no tiene ninguna contraindicación, si se hace bajo la supervisión de un fisioterapeuta cualificado.

Es habitual sentir molestias en el lugar de aplicación de la técnica, que desaparecen tras unas horas. Las personas muy sensibles pueden sufrir mareos durante la punción, pero como siempre se aplica con el paciente tumbado, esta complicación no representa ningún riesgo para la salud.

También son posibles otros efectos secundarios (dermatitis por contacto, hematomas, espasmo muscular, mioedema, infección…) aunque son muy poco frecuentes.

Si se pinchan músculos del tórax existe el riesgo de provocar un neumotórax (entrada de aire en el espacio pleural). Sin embargo, la aplicación de la punción seca con las precauciones adecuadas convierte este riesgo en una posibilidad remota.

Asimismo, al pinchar donde hay nervios muy próximos a la zona afectada, la incisión de la aguja puede provocar una sensación de calambre desagradable. Debe avisar al/a fisioterapeuta para que pueda modificar la dirección de la aguja y evitar así lesionar el nervio.